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Saturday, March 4th, 2017

3 Maneras de Lograr un Desorden Estratégico

Ale Cortés

 “El orden es el placer de la razón, pero el desorden es la delicia de la imaginación.”

– Paul Claudel, diplomático y escritor

 

Me encanta que estés leyendo estas líneas porque representa que quieres hacer una disrupción sobre lo que piensas del orden y la organización. Entre el perfeccionismo que provoca un enorme gasto de tiempo y energía vitales, y la total falta de organización que lleva a fracasos, hay un punto intermedio que funciona para ti.

Mis objetivos son: que dejes de sentirte culpable por ser desordenado o que veas el orden de otra manera que no te cause ansiedad y sufrimiento, que encuentres el punto de equilibrio entre el orden y el caos, y que descubras los beneficios que pueden estar implícitos en el desorden. Sigue estos consejos y ¡encuentra tu nivel de desorden estratégico y óptimo!

1. Deja espacio para tomar decisiones sobre la marcha

Deja un espacio para la libertad, deja que las cosas sucedan sin una detallada y estresante planeación. Prueba este ejercicio: Haz un recuento de tu vida, te aseguro que muchos de tus mejores momentos fueron espontáneos, resultado de la improvisación. Improvisar te prepara y te fortalece para los grandes giros que da la vida. ¿Quieres más beneficios por aprender a improvisar?

– Explotarás tu creatividad y tu flexibilidad ante situaciones cambiantes.

– Te adaptarás mejor y con menor esfuerzo a nuevas circunstancias.

– Tu mente será más ágil, ya que estarás acostumbrado a cierto nivel de caos externo.

– Tendrás más apertura para lo que venga, te sentirás más libre de cambiar de opinión, de probar otros caminos u otras formas de hacer las cosas.

– Te ahorrarás la frustración que sobreviene cuando no resultan tus planes en el orden previsto.

– Disminuirá el miedo ante la (inevitable) incertidumbre y serás más resiliente.

No digo que no debas hacer planes, es importante planear. El problema surge cuando se hace en exceso, sin espacios para tomar decisiones libremente y de acuerdo a la situación en el aquí y el ahora.

2. Reinvéntate constantemente

He observado personas que están tan preocupadas por cumplir cabalmente con el orden de una rígida agenda que pierden oportunidades que surgen de manera casual. Como te mencionaba anteriormente, hay que tener un plan, pero también hay que estar preparado y dispuesto a tirarlo a la basura o hacer cambios mayores cuando sea necesario o estratégico en este mundo volátil. Así que cuestiona tus acciones, ponlas bajo la luz, saca conclusiones y transfórmate, cambia, reinvéntate. Nada es permanente y estar en cambio te permitirá innovar. Imagina qué harías con el tiempo y el esfuerzo que ahora gastas es mantener un orden determinado. ¿Hasta qué punto son tareas improductivas e inútiles? Escribe 3 formas de usar esos recursos de manera más productiva para que aporten bienestar. Por ejemplo: Pasar más tiempo con tus hijos, dedicarte al hobby que tanto disfrutas, salir más frecuentemente con amigos.

3. Define el Orden en Tus Propios Términos

Te pondré un ejemplo: ordenar libros. Una persona los ordenará alfabéticamente, de acuerdo a su título o su autor. Otra persona los ordenará de acuerdo a la relevancia que tiene cada libro para ella, sus favoritos al principio, los no significativos al final. Ahora te pregunto: ¿Cuáles libros están en orden y cuáles no? Ambos están ordenados sólo que tienen un orden diferente. Por ello es vital que aprendas a gestionar tu propio, único y original código de desorden estratégico donde seas más productivo y creativo: tu Desorden Perfecto.

Tampoco se trata de que te escudes en esto para vivir en medio de una montaña de basura, papeles y objetos sin valor. La falta de organización y el caos constante en nuestro espacio físico puede acelerar las hormonas del estrés, como el cortisol y la adrenalina, además de generar sentimientos de impotencia y desesperanza. Para ello te recomiendo seguir estos sencillos puntos de expertos en organización:

Deja tres categorías de objetos a tu vista, 1) las cosas con las que estás trabajando, 2) los elementos que apoyan tu productividad y eficiencia como laptop, tablet, agenda, celular. Y 3) objetos que te inspiren, que despierten nuevos pensamientos o que te estimulen como fotografías que te traigan a la mente buenos momentos, o algunos objetos de valor sentimental positivo para ti.

Aprovecha la tecnología, muchas veces lo que más se acumula son papeles, correspondencia, revistas, periódicos. Verifica qué puedes sustituir por sus versiones digitales: suscripciones a publicaciones y catálogos en línea, libros digitales, estados de cuenta en tu correo electrónico, recibos, entre otros.

Reserva 5 minutos al final de cada jornada para poner un poco de orden. Es un hecho que si trabajas, generas desorden. Entonces tienes dos opciones: parar y ordenar o seguir trabajando. Si sigues trabajando, llegará un punto en que no podrás trabajar por el caos total. Si paras para ordenar a cada rato, tampoco podrás avanzar. Con sólo cinco minutos podrás encargarte de manejar lo que se acumuló durante el día.

Como conclusión, cada persona tiene sus prioridades y su manera muy particular de vivir la vida, así que prueba, arriésgate. Los métodos que les funcionan a otros pueden ser no funcionales en absoluto para ti. Así que experimenta hasta que encuentres ese punto óptimo entre orden y desorden, pero no los extrapoles, ya que no es saludable estar en cualquiera de los dos extremos.

Fuentes:

Abrahamson, Eric, & Freedman, D. H. (2008). A perfect mess: the hidden benefits of disorder: how crammed closets, cluttered offices, and on-the-fly planning make the world a better place. New York: Back Bay Books.

http://www.lanacion.com.ar/882343-eric-abrahamson-el-desorden-puede-ser-mas-eficiente

http://proexpansion.com/es/articulos_oe/1514-las-ventajas-del-desorden

http://www.quo.es/salud/lo-bueno-y-lo-malo-de-ser-ordenado

 

NOTA LEGAL

Aún y cuando me encanta ofrecerte esta información, vivimos en una sociedad litigiosa donde es necesario agregar esta nota legal:

Todo el material presentado aquí está pensado en usarse en propósitos educacionales solamente. Las menciones hechas acerca de productos, suplementos o tratamientos no han sido evaluados por la Administración de drogas y alimentos (FDA). La información presentada aquí no pretende ser usada como tratamiento, cura o prevención de cualquier condición o enfermedad. Por favor, consulta con tu propio doctor antes de hacer cualquier cambio en tu dieta, rutina de ejercicios o estilo de vida. 

© 2017 Integrative Nutrition,Inc. | Reprinted with permission


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